Cómo limpiar acero inoxidable: cuidado sin rayones ni marcas
El acero inoxidable es fácil de cuidar, pero un producto equivocado o una esponja dura pueden dejar marcas permanentes en la superficie. Para el cuidado diario bastan unas pocas reglas.
Cuidado diario
Limpie con un paño suave húmedo o de microfibra y luego seque con un paño seco. Secar evita las manchas de agua y las marcas de cal. En superficies cepilladas, el sentido del limpiado debe coincidir con el de las líneas de la superficie.
Grasa y huellas dactilares
Una pequeña cantidad de detergente para vajillas mezclada con agua tibia disuelve la grasa. Limpie, aclare y seque. Para las huellas dactilares también se puede usar limpiacristales o limpiador para acero inoxidable.
¿Qué evitar?
- Estropajos de acero y esponjas duras y abrasivas (rayan la superficie)
- Lejía y limpiadores con cloro (pueden dañar la superficie)
- Limpiadores abrasivos en polvo
- Recipientes metálicos y piezas con hierro dejados mojados mucho tiempo (pueden dejar manchas de óxido en la superficie)
Si queda una mancha
Para manchas de agua persistentes, limpie con vinagre blanco diluido y aclare con abundante agua. Pruebe siempre primero en un punto oculto y seque la superficie después del tratamiento.
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